La hipótesis de la morfogenética desarrollada por Dr. Rupert Sheldrake (controvertido biólogo, filósofo y autor británico) plantea que los campos mórfogenéticos llevan información a través del espacio y el tiempo influyendo sistemas vivos organizados. Esto explicaría de forma sencilla la telepatía, los mediums y la teoría holística.
En este sentido hay una serie de experimentos muy interesantes que plantean que cuando se obtiene una masa crítica, un número determinado de individuos de una especie que hacen exactamente lo mismo, se crea un campo morfogenético que "resuena" en los otros individuos de la misma especie aunque se encuentren en diferentes lugares.
Uno de los experimentos utilizaba ratones en un laberinto que tardaban un tiempo específico en encontrar la salida. Una segunda generación que no tuvo contacto con la primera fue más rápida. Una tercera lo fue más aun. Poco después, en otro lugar, un grupo de ratas que nunca tuvo contacto con los anteriores fueron igual de rápidos que la última generación en un laberinto similar.
El otro experimento utilizó monos en una isla japonesa a los que se le cambió su dieta habitual dándoles batatas (papas dulces) sucias de tierra. Ningún individuo quiso comerlas hasta que uno la llevó al agua, la limpió y se la comió. Entonces algún otro mono imitó la conducta pero seguían habiendo muchos que no comían o porque no lograban aprender o no querían aprender. El caso es que en un momento dado se llegó al número crítico de monos que lavaban las batatas y entonces empezaron a lavarlas toda la comunidad. Pero lo más sorprendente es que en ese momento también empezaron a hacer lo mismo otras comunidades de monos en otras islas japonesas no comunicadas con ellos.
La conclusión es que cuando se produce un cambio de conducta entre individuos de una especie esta permanece aislada hasta que se llega a un número crítico de individuos. Sobrepasado esta masa crítica se crearía el campo morfogenético que viajaría a través del espacio/tiempo resonando en todos los individuos.
Pues supongamos por un momento que esta hipótesis de Sheldrake sea cierta; ¿No podríamos llegar a una masa crítica de personas de paz? ¿No podríamos crear un campo morfogenético, un pensamiento común, donde la violencia quede desterrada y el espíritu positivo de amor y paz resuene en toda la humanidad?
Vale la pena intentarlo.