26.2.10

EL CONGRESO EXIGE MÁS EFICACIA Y TRANSPARENCIA A LA SGAE

No es habitual ver en un mismo documento la firma del PSOE, PP, CiU, PNV y ERC. Ayer ocurrió, en las conclusiones de la Subcomisión de Propiedad Intelectual del Congreso. Como imaginan, para lograr algo así, la propuesta debe ser lo suficientemente genérica como para no desencajar en ningún perfil. Aún así sus señorías no han podido hacer oídos sordos al clamor popular contra la gestión colectiva de los derechos de autor. «Es evidente que la actuación de estas entidades requiere unos mayores niveles de eficiencia», señala el documento que ayer hicieron públicos los grupos parlamentarios, así que exigen mayor «transparencia» y «eficiencia» en su gestión.

+Info en El Mundo

20.1.10

LA CNC DEFINE COMO MONOPOLIOS A LAS SOCIEDADES DE GESTIÓN

La Comisión Nacional de Competencia acaba de publicar un informe en el que propone la revisión de la Ley de Propiedad Intelectual porque a su juicio propicia la posición monopolística de las Sociedades de Gestión como SGAE.
La CNC hace varias observaciones importantes sobre la situación actual que se han venido denunciando desde hace tiempo en diversos foros como en este mismo blog:
- La obligatoriedad de la Gestión Colectiva que no permite que cada autor pueda autogestionar su trabajo.
- El contrato que obligan a firmar las Sociedades de Gestión que es por toda su obra en vez de un registro por obra.
- Acabar con la exclusividad permitiendo que cada autor pueda registrar en diferentes sociedades.
- Mayor transparencia en los repertorios que efectivamente gestiona cada Sociedad de Gestión.
A mi juicio la CNC solo trata de poner un poco de cordura y mesura a todo este tema de los derechos de autor que tanto beneficio ha causado a unos pocos y tantos perjuicios a muchos.

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15.1.10

InverPro reúne a 11 profesionales del sector cultural para presentar la figura del business angel

La iniciativa InverPro reunió ayer jueves 14 de enero a 11 profesionales del sector cultural de Gran Canaria para presentar el Capítulo de Empresas Culturales y Audiovisuales del Club AngelPro.

El encuentro tenía como objetivo presentar los beneficios que para los profesionales y empresarios del sector tiene el Club AngelPro, que aglutina a business angels e inversores privados de Canarias.

APOYO AL MUSEO CANARIO

La Asociación Canaria de la Música (Ascam.org) integrada por profesionales de los distintos sectores relacionados con la actividad musical, ante las noticias divulgadas acerca de la paralización de actividades en el Museo Canario, quiere manifestar su solidaridad con la citada entidad e invita a las instituciones locales, insular, autonómica y estatal que aporten los recursos necesarios para que este importante equipamiento cultural no deje de prestar sus servicios a la sociedad.

Ascam.org considera que el Museo Canario necesita mantener y mejorar los apoyos públicos que viene recibiendo, ya que esas aportaciones se multiplican en su generosa aportación a nuestra sociedad, permitiendo conocer desde una perspectiva multidisciplinar la cultura de Canarias como ha venido haciendo desde hace 130 años gracias a la iniciativa de varios ciudadanos preocupados por elevar el nivel cultural y científico de los canarios, así como revisar y mostrar nuestro rico pasado.

En el ámbito musical, el Museo Canario ha sido siempre un referente en la promoción y difusión de numerosos músicos e intérpretes canarios, con la organización de conciertos y presentaciones musicales.. Asimismo, además de conservar un valioso fondo documental sobre la música en las Islas, ha desarrollado en los últimos años un valiosísimo trabajo de grabación y distribución del patrimonio musical a través de la edición de discos compactos y libros en la colección RALS (Registros audiovisuales de lectura y sonido) que han permitido dar a conocer nuestro rico pasado musical que corría el riesgo de ser olvidado por desconocimiento.

Ascam.org invita a la ciudadanía a contribuir al mantenimiento del Museo Canario mediante la suscripción como socios de esta institución que pertenece a la sociedad civil desde sus orígenes, al tiempo que ha de demandar a las instituciones que aporten los recursos necesarios para mantener el servicio público que ofrece el Museo Canario para la sociedad.

Ascam.org es consciente de que atravesamos una importante crisis que afecta a toda la sociedad. De hecho, el sector cultural está habituado a ser uno de los primeros que sufre los recortes presupuestarios a pesar de su enorme impacto económico y social con los escasos medios y recursos con los que suele disponer. Nuestra asociación se ha posicionado activamente para exigir el incremento del presupuesto público para el sector cultural, hasta alcanzar el 2% del presupuesto global de nuestra Comunidad Autónoma. Esa reivindicación no se ha visto reflejada en la mejora de las ayudas para mantener las actividades del Museo Canario, sino todo lo contrario, llevando al Museo Canario a una situación límite que obligará al cierre de varias de sus dependencias -únicas en el mundo para la actividad de los investigadores- y al despido pactado y por tiempo limitado de parte de su personal.

24.12.09

En defensa de una red libre

Autores y juristas españoles piden una red libre también de los grandes intereses empresariales
En defensa de una red libre
El reciente “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet” ha sido suscrito por multitud de administradores de webs, bloggers y simples usuarios de la Red de un muy amplio abanico político. Revisando lo escrito y dicho sobre este manifiesto, encontramos que tenemos algunos compañeros “de viaje” realmente incómodos. Junto a quienes apoyan con sinceridad la libre difusión de la cultura en Internet, un grupo de firmantes lo suscribe sólo para oponerse al gobierno de Zapatero desde la derecha más montaraz. Entre ellos encontramos a periodistas que defienden la libre descarga de películas o música desde Internet pero son celosos guardianes de otras formas mucho más injustas y colonialistas de propiedad privada.

La izquierda y la derecha han luchado, luchan y lucharán por la titularidad de los medios de producción, éste es el motor de la historia, impulso que, por obvio, se suele ocultar. En el actual orden mundial, las propiedades intelectual e industrial se han convertido en un instrumento de acumulación de capital más eficaz que ninguna industria o comercio.

La explotación del derecho de autor, lejos de responder a su teórico objetivo, el sustento de los creadores, se ha utilizado como elemento de dominación, como arma al servicio de la casta cultural más acomodaticia con el sistema establecido. En el caso de Estados Unidos, representa un valor estratégico. La riqueza de una nación puede llegar a basarse en la imposición de tasas por utilización de propiedades inmateriales de todo tipo, incluido el uso de semillas o variedades animales patentadas. Desde una óptica transformadora que aspira a una sociedad más justa e igualitaria, sólo cabe apoyar y promover el libre conocimiento.

Defendemos la democratización de la cultura porque la creación la hacen las colectividades a través de determinados individuos y no al revés, como se suele pensar. Consideramos que el sistema de royalties que sólo beneficia a unos pocos es injusto, tanto para las patentes científicas como para la expresión de la creatividad humana. Por eso creemos que no se trata de que los autores cambien de amos. La cultura libre debe estar inserta en un movimiento colectivo que vaya más allá de las rentas de un tipo u otro de empresario. Son muchos los creadores que se definen como trabajadores de la cultura y aspiran a una remuneración que les permita mantenerse y no a seguir ganando más allá del esfuerzo realizado. El problema no radica en cómo seguir cobrando derechos, sino en la manera de hacer que las contribuciones intelectuales, artísticas o científicas pertenezcan realmente a toda la sociedad y no sólo a quienes tienen el privilegio de explotarlas.

Como en tantas ocasiones es preciso dejar a un lado, siquiera un momento, el etnocentrismo del primer mundo y recordar que para una verdadera disminución de la brecha digital hay condiciones previas: la llegada de la electricidad al domicilio, dinero para comprarse un ordenador, un Estado que te haya enseñado a leer y escribir, y haber comido, y tener un techo y un médico para cuando te pones enfermo. La era digital no podrá lograr eso si no es imbricándose en la lucha de los pueblos.

Tanto como la democratización de la cultura, con más razón cabe defender la democratización de toda la economía. No parece razonable aplicar en este debate el término "democracia" tan superficialmente como se está haciendo. Si la mayoría de los internautas está en contra del cierre de páginas Web que facilitan el intercambio de archivos, una gran mayoría de ciudadanos está a favor de repartir entre todos la riqueza de la que se apropian empresas como el Banco de Santander, Repsol o Telefónica, distribución que sigue la misma lógica de quienes pedimos un conocimiento universal, y que nadie osa plantear por una evidente cuestión de correlación de fuerzas.

Para reivindicar Internet como un derecho, no como un eslogan publicitario, es preciso incluirlo dentro de lo público, como la educación o la sanidad, y no dejarlo en manos de proveedores privados que pueden acabar con la neutralidad de la red al margen de la legislación sólo con aumentar el coste de subir contenidos. Sabemos que en nuestras sociedades entregadas a la privatización es una reivindicación difícil, pero necesaria y un gobierno que realmente represente al pueblo que lo ha elegido debería ser capaz de llevarla a cabo.

En el ámbito de la cultura hay propuestas audaces como la de distribuir el cine español subvencionado bajo licencia copyleft, legislando para que la percepción de ayudas públicas determine la publicación de obras con licencias libres para lograr su máxima difusión. O las que pasan por la nacionalización de la SGAE y demás entidades de gestión para que la retribución a los creadores deje de ser una cuestión privada. Iniciativas como la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, aún insuficientes, apuntan la posibilidad de construcción de reglas distintas. Los intereses que se oponen a ello son poderosos. Pero en este momento la evolución de los medios de reproducción abre una oportunidad para que ningún conglomerado mediático pueda decidir qué productos culturales merecen ser distribuidos y cuáles no. Se trata de entender el P2P como una gran biblioteca común y no como, una vez más, servicios en streaming donde sean las discográficas o las editoriales o las nuevas empresas de la Web quienes decidan qué suena, se lee, se imagina.

Nos preguntamos si el gobierno tiene algún interés, aunque sea mínimo, en investigar nuevos modelos. Ni la lógica de la prohibición, ni tampoco la lógica del cambio de amo. La política de las multinacionales del entretenimiento ha ido dirigida a un solo objetivo: expoliar a la Humanidad de su patrimonio cultural. El cambio en el modo de reproducción de las creaciones podría suponer un avance para todos. Quizá no sea fácil. Pero, por una vez, no es mucho más difícil que prohibir y castigar. Se trata de recuperar la red para todos los seres humanos y no para las grandes empresas que cada día se adueñan de ella un poco más.

Suscriben:
Carlos Martínez, jurista, Pascual Serrano, periodista y escritor, Carlos Sánchez Almeida, abogado, Belén Gopegui, novelista, Santiago Alba, escritor, Ignacio Ramonet, periodista y escritor, Alex de la Nuez, músico, Carlos Fernández Liria, filósofo y escritor, Isaac Rosa, escritor, Constantino Bértolo, editor, Carlo Frabetti, escritor y matemático, Rosa Regás, escritora, Irene Amador, antropóloga, Antonio Arco, músico.

3.12.09

MANIFIESTO EN DEFENSA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN INTERNET

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

20.10.09

PARÁSITOS


Leo en ADSL ZONE:

Según "La Coalición de autores", con la excusa del intercambio de ficheros entre particulares se esconde en Internet una industria parasitaria que hace posible las descargas de obras ajenas. Es el business de los que viven a costa del trabajo y talento de otros. "El verdadero negocio de los parásitos de Internet" aseguran.
Está claro que a las industrias parasitarias nunca les han gustado las nuevas industrias parasitarias que les fastidien sus negocios parasitarios.

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